Bogotá elimina el 'cablerío' aéreo: aprueban norma para enterrar nuevas instalaciones
La nueva regulación busca acabar con la estética caótica de los cables en el espacio público y priorizar las infraestructuras subterráneas.
El paisaje urbano de Bogotá está a punto de cambiar. Una nueva norma, recientemente aprobada, pone fin a la era del 'cablerío' aéreo que ha caracterizado durante años la imagen de la capital colombiana. La regulación establece un mandato claro: todas las nuevas instalaciones de servicios públicos y telecomunicaciones deberán realizarse bajo tierra, eliminando la dependencia de los tendidos eléctricos y de datos en el aire.
Esta decisión representa un giro significativo en la planificación urbana de la ciudad. Al exigir que las futuras conexiones se entierven, se busca no solo mejorar la estética del espacio público, sino también reducir los riesgos asociados a la caída de cables durante eventos climáticos adversos y facilitar el mantenimiento de la infraestructura sin obstruir la vía pública, según informamos en Engativá recibirá nuevas redes de acueducto y alcantarillado para mejorar el ser.
La medida responde a una larga demanda por ordenar el caos visual que han generado las redes aéreas en diversas localidades. Con esta aprobación, se sientan las bases para una Bogotá más limpia y segura, donde la prioridad pasa por integrar los servicios esenciales en el subsuelo en lugar de ocupar el cielo de las calles.