La seguridad en las áreas recreativas de la capital está bajo escrutinio tras conocerse que casi la mitad de los sistemas de vigilancia instalados en los senderos de Bogotá no funcionan. Según información difundida por el Concejo de Bogotá, el 47% de las cámaras diseñadas para monitorear estas zonas se encuentran actualmente fuera de servicio, dejando desprotegidas las rutas peatonales y los espacios verdes que son frecuentados diariamente por miles de habitantes.
Esta situación representa un desafío significativo para la gestión de la seguridad ciudadana en la ciudad. La inoperatividad de estos dispositivos reduce la capacidad de respuesta ante incidentes y limita la disuasión delictiva en áreas que, por su naturaleza abierta, requieren una supervisión constante. Los concejales han puesto sobre la mesa esta cifra para exigir acciones concretas que restablezcan el funcionamiento de la red de vigilancia.
La falta de operatividad en este porcentaje de cámaras deja a los usuarios de los senderos sin la protección visual que se espera del Estado. Este hallazgo resalta la necesidad de mantener no solo la infraestructura física, sino también los sistemas tecnológicos asociados, para garantizar que las zonas de esparcimiento sean efectivamente seguras para la comunidad bogotana, más detalles en El Espectador.