La próxima administración de Colombia, encabezada por el presidente electo Abelardo De La Espriella, se enfrentará a un escenario económico complejo marcado por la deterioración de las finanzas públicas. Marcela Meléndez, directora ejecutiva del centro de investigación Fedesarrollo, advirtió durante una entrevista en El Radar que el nuevo Gobierno recibirá unas cuentas nacionales con altos niveles de endeudamiento y un reducido margen de maniobra para ajustar el gasto público. Esta advertencia se produce en un contexto donde la recuperación económica requiere decisiones estructurales más allá de los simples recortes presupuestarios.
La herencia fiscal del nuevo Gobierno
Meléndez subrayó que el problema fiscal no tiene una solución inmediata ni puede resolverse "de un día para otro". El elevado nivel de deuda obliga al Estado a financiarse a tasas altas, lo cual incrementa la presión sobre las cuentas públicas y dificulta la inversión social. La economista señaló que el reto fundamental es devolver a las finanzas públicas una senda virtuosa y sostenible, enviando señales claras de disciplina fiscal a los mercados internacionales para recuperar la confianza invertida.
No obstante, la experta advirtió sobre las limitaciones reales del Ejecutivo. El margen para reducir el gasto está severamente restringido por lo que denomina "inflexibilidades presupuestales". Rubros críticos como pensiones y salud presentan dinámicas de crecimiento automático que impiden realizar recortes significativos sin modificar la estructura legal vigente. Por esta razón, Fedesarrollo considera irreal esperar que la administración logre el equilibrio fiscal total en sus cuatro años de mandato.
Estrategia tributaria y revisión del IVA
Dada la dificultad para recortar gastos estructurales, Meléndez planteó que el ajuste debe complementarse con una estrategia robusta para aumentar los ingresos del Estado. Esto implica impulsar el crecimiento económico y revisar las fuentes de ingreso asociadas a la explotación de petróleo y gas en el mediano plazo. Un punto central del debate será la reforma al impuesto sobre las ventas (IVA). La directora ejecutiva argumentó que muchas exenciones actuales no benefician realmente a los hogares de menores ingresos.
Según datos presentados por Fedesarrollo, las exenciones tributarias representan un costo significativo: suman más de ocho puntos del PIB entre IVA e impuestos corporativos y personales. Las correspondientes al IVA equivalen solas a cerca de seis puntos del Producto Interno Bruto. Meléndez propuso eliminar aquellas exenciones que favorecen a sectores con capacidad de pago, siempre que se acompañen de mecanismos de devolución para proteger a las familias vulnerables.
La visión de Fedesarrollo sostiene que la progresividad no debe analizarse impuesto por impuesto, sino en el conjunto del sistema tributario y gasto público. La tarea del nuevo Gobierno será construir una ruta gradual que permita recuperar la sostenibilidad financiera sin frenar la actividad económica ni profundizar las dificultades sociales existentes.