El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, denunció este jueves 13 de agosto que manifestantes prendieron fuego a una zona aledaña a la autopista Medellín-Bogotá. El incidente ocurrió en el sector de Copacabana, tras restablecerse el tránsito vehicular por parte de la fuerza pública. La información fue publicada en su cuenta oficial de X y atribuida a un reporte de la Policía Nacional.
Contexto del bloqueo y los reclamos
La movilización se desarrolló durante una jornada de cierres intermitentes que afectaron uno de los principales corredores entre Medellín y Bogotá. La protesta fue convocada por habitantes de la vereda Granizal, en el municipio de Bello. Los residentes exigen el cumplimiento efectivo de medidas judiciales relacionadas con el suministro de agua potable y la reparación de las vías.
Según lo expuesto por la comunidad, la situación hídrica es crítica. La exigencia principal apunta al acceso mínimo de 50 litros de agua por persona al día. Sin embargo, los habitantes sostienen que actualmente no se garantiza ni siquiera un volumen inferior a 10 litros diarios per cápita.
Denuncia y respuesta institucional
Rendón calificó la situación como "indolencia y vandalismo" en el contexto de emergencias simultáneas. El mandatario regional señaló que, además del fuego provocado tras los bloqueos, se registran conflagraciones activas en varios municipios antioqueños. Los bomberos y organismos de socorro están concentrados en atender estas emergencias, así como las ocasionadas por el terremoto reciente.
El gobernador pidió a las autoridades avanzar en la identificación de los responsables para que sean judicializados. "Lamentable", afirmó Rendón al referirse a los hechos ocurridos cuando los organismos de atención ya estaban desplegados en varios frentes.
Gestión del agua potable
Frente a los reclamos, la Alcaldía de Bello, encabezada por Yulieth Lorena González, reportó acciones para mejorar el abastecimiento. La administración municipal indicó que, junto con Empresas Públicas de Medellín (EPM), se instalaron 6.865 metros de tubería y se habilitaron 59 puntos humanitarios de distribución.
Adicionalmente, se dispusieron seis plantas portátiles de potabilización. El gobierno local informó sobre una prueba piloto de dos meses para evaluar el funcionamiento del sistema y definir la distribución del agua en los distintos sectores de Granizal. La Alcaldía asegura que avanza en alternativas, aunque el desacuerdo con la comunidad se mantiene abierto.