El deterioro de la infraestructura vial en Bogotá sigue siendo una preocupación central para los ciudadanos y sus representantes. La concejala Diana Diago hizo pública esta preocupación al denunciar que, según sus datos, el 22% de la malla vial de la capital colombiana se encuentra en condiciones precarias. Esta cifra pone en evidencia la brecha entre la movilidad requerida por una ciudad megápolis y la realidad física de sus calles.
El reporte no solo señala un porcentaje general, sino que identifica con claridad a las localidades más golpeadas por este fenómeno. Usme, Los Mártires y Ciudad Bolívar aparecen en el listado como las zonas donde la malla vial presenta los peores niveles de deterioro. Para los habitantes de estas comunas y barrios, esta realidad se traduce diariamente en dificultades para el transporte público, riesgos para la seguridad vial y un impacto directo en la calidad de vida.
La intervención de Diago busca visibilizar que el problema no es uniforme en toda la ciudad, sino que concentra sus efectos negativos en áreas específicas. Al destacar estas tres localidades, se invita a la mirada de las autoridades locales a priorizar la atención en los sectores donde el asfalto ha cedido más, reconociendo que la gestión de la movilidad debe responder a las necesidades concretas de cada territorio bogotano.